Comercio minorista híbrido: la gasolinera se une al mercado de bebidas
Durante mucho tiempo, la gasolinera clásica ha sido un lugar puramente funcional: parar brevemente, repostar, pagar y seguir conduciendo. Sin embargo, los hábitos de consumo están cambiando radicalmente. El cliente moderno ya no solo busca combustible, sino también eficiencia y calidad en su estancia.
En la remodelación de Getränke Mangold se llevó a cabo con valentía precisamente esta transformación. En colaboración con los expertos de ShopZwo se creó un concepto híbrido que difumina los límites entre la infraestructura necesaria y el comercio minorista moderno.
De lugar de paso a espacio con identidad
¿Cómo convertir una estación funcional en un lugar en el que apetezca quedarse? La respuesta está en la arquitectura del interior. El núcleo del proyecto fue la ampliación del mercado en unos 400 m².
Este espacio adicional no se utilizó simplemente para colocar más estanterías. Al contrario: el objetivo era la generosidad.
Diseño abierto: en lugar de callejuelas estrechas y confusas, ahora predominan amplias líneas de visión.
Estructura clara: los clientes se orientan de forma intuitiva, lo que minimiza el factor de estrés de las compras rápidas.
Lenguaje de diseño: el diseño se diferencia deliberadamente del aspecto estándar de los espacios comerciales clásicos y apuesta por un ambiente moderno y de calidad.
Atención rápida en un ambiente agradable
Lo especial de este modelo híbrido es la simbiosis: las raíces en el funcionamiento de las gasolineras siguen siendo visibles, pero se reinterpretan por completo desde el punto de vista del diseño. Ya no Es solo de «llenar el depósito rápidamente».
La conexión la tienda de bebidas y la gasolinera crea un auténtico espacio de abastecimiento local que une dos mundos:
- La rapidez del servicio en la gasolinera.
- La variedad y la estética de una tienda especializada.
Conclusión: el futuro es híbrido.
El proyecto Getränke Mangold demuestra de forma impresionante que la «comodidad» no tiene por qué significar renunciar al diseño. Gracias a la experiencia de ShopZwo, se ha creado un espacio que demuestra que la calidad de la estancia y la eficiencia no son incompatibles, sino que se condicionan mutuamente.
Hoy en día, para sobrevivir en el sector minorista, hay que crear espacios que ofrezcan algo más que productos. Hay que ofrecer experiencias, incluso en una breve parada entre medias.


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